Miguel – Vivamos su historia

¿Quién es Miguel Ajtzoc?

Miguel Ajtzoc tiene 55 años, habita en el municipio de Santa Clara La Laguna, su historia comienza cuando tenía 12 años, siendo tan solo un niño empezó a trabajar cortando algodón con un salario de Q10.00 (US$1.25) al mes. Lo primero que hizo cuando le pagaron fue comprar una cobija para sus hermanos, recuerda bien el frío que hacía en casa.

Miguel creció en los campos de grandes plantaciones, a los 22 años consiguió trabajo en una finca de café de San Juan La Laguna, aunque su situación no cambió mucho porque ganaba Q2.00 al día (US$6.25 al mes). Él sabía que algo tenía que hacer, no podía continuar en la misma situación para siempre, tenía el deseo de cultivar su propio café y dejar de depender de alguien, sin embargo conseguir tierra propia era difícil, y tampoco contaba con el capital para invertir en un terreno.

Al hablar con Miguel uno puede percibir que es una persona con mucha determinación, aunque conciente de las dificultades que puedan presentarse, rendirse no es una opción.

Historias VMG

La primera cosecha...

Un día se enteró que a 3 horas de camino a pie había un terreno comunal donde podía adquirir una porción de tierra, y siempre hay gente dispuesta a ayudarlo a uno asegura, fue así que con mucha emoción compró un pequeño terreno. Cada día desde entonces se levantaba muy temprano, emprendía su camino para trabajar la tierra. Incluso había días en que amanecía lloviendo y su esposa le decía que no fuera porque podía enfermarse, pero a él no le importaba, le gustaba caminar bajo la lluvia y trabajar en su terreno.

Al cabo de un tiempo Miguel recuerda perfectamente la imagen de su parcela llena de plantillas de café, ¡qué satisfacción!, sabía que obtener frutos de su trabajo llevaría tiempo, sin embargo él no se queda de brazos cruzados, siguió trabajando y sembró dentro de su parcela: chile de caballo, güisquil y hierba mora. No olvida el día que cosechó los chiles que fueron los primeros en salir a la luz, fueron 500 en total, se los entregó a su esposa para que los vendiera en el mercado, sin duda fue un día de mucha alegría para la familia.

Un gran caficultor...

3 años después la plantación de café dio su primera cosecha, 20 libras en total, Miguel se sentía como un gran productor de café, sin imaginar que el año siguiente estaría cosechando hasta 50 quintales. "Mi vida cambió" son las palabras con las que describe ese momento, después de vender su cosecha no podía creer el ingreso que había obtenido. Él es una persona que sabe cómo administrar su dinero, con lo que obtuvo construyó la cocina de su casa y viajó hasta San Francisco El Alto, un poblado a 80kms de Santa Clara, donde compró la mejor yegua que encontró, esta se convirtió en su compañera de trabajo y la amiga de sus hijos a quienes les gustaba subirse en ella para acompañar a su papá al trabajo. 

Café Santa Clara

Un nuevo reto...

Miguel es conocido en toda la comunidad por su vocación al trabajo y su disposición para apoyar a quien lo necesite, Vivamos Mejor se entera de él y decide conocerlo. Después de una pequeña charla con nuestro técnico del área, sabíamos que era la persona indicada para formar parte del equipo que implementaría un nuevo proyecto en Santa Clara. Aún así Miguel dudaba de sus capacidades, pero aceptó el reto.

El equipo tuvo una capacitación en Panajachel, era la primera vez que Miguel estaba ahí, se sorprendió al ver los hoteles y restaurantes porque desconocía la existencia de los mismos, mientras en las capacitaciones se sentía inseguro al ver a sus compañeros con una educación formal, él no había asistido a la escuela por falta de oportunidades y difícilmente hablaba castellano. Nunca esperó que todo fuera como resultó, sus compañeros lo apoyaron en todo momento y lo hicieron sentir parte del equipo.

Unidos para vivir mejor...

En el año 2009, se funda en Santa Clara La Laguna la Asociación Unidos para Vivir Mejor (ASUVIM) por un grupo de pequeños caficultores con el apoyo técnico de Vivamos Mejor Guatemala. Miguel estaba muy motivado con este proyecto, del que actualmente forma parte de la directiva, su función principal es ser promotor de la Asociación, y vela por la calidad de los procesos de producción. 

ASUVIM

ASUVIM promueve una caficultura orgánica, responsable ambiental y socialmente pagando un precio justo a los productores por su cosecha e implementando parcelas resilientes al cambio climático. Además los asociados se benefician de otras iniciativas como la escuela de niños líderes, el laboratorio de computación y el lobricompost que se produce.

Miguel sigue siendo ese hombre proactivo que apoya a sus vecinos. El café que llega al beneficio debe ser de la mejor calidad y él se encarga de velar por esto, si un asociado no cumple con los estándares, él visita su parcela y hace las recomendaciones necesarias. Miguel menciona que cada parcela es como una persona, necesita un diagnóstico para recetarle unas técnicas que la hagan más productiva, puede que se necesite de conservación de suelos, reforestación o una barrera viva, porque todas las parcelas son distintas.

"Más allá de la parte técnica, me gusta motivar a mis compañeros y a los jóvenes, así como muchas personas me ayudaron a mí, ahora yo comparto mi experiencia, hacerles saber que con esfuerzo y dedicación cualquiera puede salir adelante sin importar las dificultades."

Redacción: José Z

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